04 marzo, 2008
¿El segundo debate? Llegó, fue y terminó

Con más publicidad que expectativa real de lo que podía ser el segundo debate, llegó, fue y terminó.

Después de la ya clásica entrada mitinera de ventrílocuo, en la que Zapatero saca una enorme ventaja, llegó el primero de los temas, el bloque económico. Con la duda sembrada, vía El País, de la veracidad de los datos que aportó Rajoy para rebatir a Zapatero, el candidato socialista se marcó un tanto y presentó un libro blanco con todos los datos aportados en el anterior debate y que utilizaría posteriormente. Datos que se encontraron a disposición de la moderadora, el candidato rival, la prensa y todos aquellos internautas que deseen consultarlo desde el día de hoy.

Inicio de las promesas por parte de Zapatero, puede que sean las primeras medidas que se proponen en ambos debates. De carácter tibio y con la acostumbrada envoltura propagandística que tiene este tipo de anuncios, nada del otro mundo. Rajoy fue a lo suyo a pesar de recordarle Zapatero que uno de sus hombres clave de campaña, Elorriaga, había dicho que había que hablar mucho de ETA o los nacionalismos para desmovilizar al electorado socialista. Pese a querer despistar a Rajoy, éste sabía que su estrategia debía ser seguir sin alterarse y así empezó. Precios, cifras macroeconómicas, boyante herencia popular, etc. Nada nuevo en este punto con la excepción del inicio de la estrategia real de Zapatero, pinchar a Rajoy para que se ponga agresivo y se le vea el plumero, y la de Rajoy, dejarse interrumpir y no entrar al trapo para que parezca que el moderado es él. Y nada mejor para esto que las famosas preguntas en la Sesión de Control del Gobierno en el Congreso sobre al economía.

Política social, siguió Zapatero intentado picar a Rajoy con otra referencia a la credibilidad en base a la renuncia en la que le había pillado. Después se dedicó a exhibir un resumen de las principales medidas, obviando en primera instancia la ley de matrimonios homosexuales, tema que el candidato popular tampoco tocó, y después se dedicó a un avance de las principales medidas, especialmente referidas al ámbito de la mujer, importantísimo nicho de votantes del PSOE. Rajoy pasó mucho de los éxitos del PSOE (lógico) y se centró en el tema polémico, la inmigración. Se escurrió el Presidente a la espera de los últimos turnos para recordar la desastrosa gestión que los populares había hecho en la inmigración, amenazando con recurrir a su libro blanco para sacar los expedientes de regulación hechos en la anterior legislatura con un factura de una bicicleta. Al final poco que rascar en contenidos, aunque para entonces ya había empezado el cuerpo a cuerpo a costa de la credibilidad.

Política exterior y seguridad, seguía Zapatero dando la réplica en su primer turno del último de Rajoy del anterior bloque, cuando se forzó la estrategia global de ambos, es decir, a ver quién parece más agresivo y por tanto menos de centro. ETA, Irak y el 11-M, las excusas. Zapatero, evitando el primer envite del popular, atacó con la guerra de Irak y el comportamiento en las anteriores elecciones. Cosa más o menos previsibles. Lo que no lo era tanto que Rajoy no obviase un tema que le costó las elecciones en su día y entrase al trapo, recordando las declaraciones de Zapatero que comprometían de alguna manera la posición del actual Presidente (en realidad nada digno de mención). Ante la sorpresa, Zapatero cortó el turno y preguntó directamente si Rajoy apoya en la actualidad la guerra de Irak. Petróleo sacó Zapatero del error monumental del candidato popular al que sólo le faltó decir que ETA estaba detrás del 11-M. Le pilló con el carrito de los helados. Y para garantizarse el atropello, continuó con el ataque frontal y no dudó en entrar de lleno en el tema 11-M. Rajoy, sorprendentemente, siguió con la versión más o menos oficial que han mantenido en los últimos tiempos y que no es otra que una versión modificada de la propia de aquellos días. No se arrugó y pasó al ataque con ETA, De Juana, ilegalización de partidos, negociaciones… Zapatero no se esperaba, quizás, un contraataque tan poco acomplejado y se empezó a preguntar en voz alta: “¿Pero quién le ha aconsejado meterse en estos debates?”, mientras que Rajoy le preguntaba si pensaba ganar otra vez las elecciones por la Guerra de Irak y el 11-M. Regañina de la moderadora al Presidente del Gobierno por sus constantes interrupciones.

Publicidad y bloque de política institucional. Rajoy ya había perdido la vergüenza y empezó a rebatir el contenido de la famosa pregunta de su primera intervención en el Congreso y siguió creciéndose. Zapatero hábilmente recompuso su estrategia y volvió al terreno presidencial que le favorece y en el que se mueve con soltura, apuntillando los temas de Andalucía y Cataluña. Comunidades claves en el reparto de diputados y que controla el PSOE. Movilizar los votos en el conjunto de estas provincias resulta clave para dominar el Congreso y las actitudes del PP en los últimos tiempos, adecuadamente refrescadas, no hacen más que hundir las expectativas de los populares. ¿Qué mejor que el catalán? Pues eso, el catalán lo hablamos, no lo hablamos, se multa, conmigo no, pero si tú lo hablabas en la intimidad, ¿yo?, será contigo, etc. Más de lo mismo.

La educación y vivienda como caballo de batalla centró la última parte del debate. Pocas aportaciones.

Avejentado y con cara de cansado, yo diría que adecuadamente maquillado, Zapatero estuvo enormemente decepcionante de cara al debate y enormemente complacido con su electorado o en su electorado. Acostumbrado a cerrar los debates y poner la puntilla, Zapatero usó el primer turno de cada uno de los bloques para apostillar la última intervención de Rajoy en un intento de desacreditar al político popular y quedar por encima. Cosa absurda que sumada a las constantes interrupciones, que le costó más de una regañina de la moderadora, dieron una imagen un tanto alejada de la portentosa silueta de un Presidente que ni se inmuta. Zapatero acabó formalmente cabreado, desesperado y vencido por la situación. Puede que los argumentos o los datos que aportaba el Presidente fuesen más correctos o mejores para España, pero un Rajoy creciente terminó cubriendo a un Zapatero que fue a menos y que armó toda su estrategia en base a unos compromisos personales a cámara en los que manifestaba su apoyo al Gobierno (que resulte) en materia antiterrorista y de nada de guerras ilegales. Un uso y abuso del mensaje institucional que se ha rentabilizado como nadie lo había hecho hasta ahora. [Y que conste que no es una crítica en materia de comunicación electoral, todo lo contrario.]

Sin embargo, ya apuntábamos que había una segunda parte en el análisis de Zapatero, el Presidente del Gobierno, que en mi opinión ha podido perder de una manera más o menos clara el cuerpo a cuerpo con Rajoy, ha recibido un enorme apoyo a su imagen de víctima de los populares y, efectivamente, de capacidad de movilización de su electorado para que no vuelvan de nuevo. [Incluso no faltó alguna que otra referencia a la España del franquismo.] Fracasada la estrategia de cargarse la credibilidad del otro, y que sólo se gana en el electorado propio, la línea del PSOE se ha visto reforzada en el sentido de invitar a sus votantes a ir a las urnas. El PP, que ya tiene galvanizado su electorado, y con un Rajoy brillante en muchos de los tramos, que no tenía nada que perder y tampoco nada que ganar, fue a divertirse. Sí. Creo que por eso Rajoy ha ido creciendo hasta lucirse dentro de los límites y usos habituales de lo que debe ser un debate. Un cierto cinismo, punto de humor, giros y pullas varias. Otra cosa es el rendimiento que se saque del mismo.

Y es que muchos insisten en el empate técnico, pese a que las encuestas publicadas parece que han dejado de apuntarlo. En el interior de los partidos se sabe que la ventaja entre el PSOE y el PP es mayor de lo que se publica, entorno a cuatro o cinco puntos. Resultado que presenta dos escenarios distintos para los partidos de cara al debate. El PSOE debía conservar y mantener la movilización (se supone que por encima del 75%) y el PP debía tirarse al río a ver si había agua. Pues bien, el agua no lo sé, pero a pesar de demostrar Zapatero su mediocridad y su victimismo de librillo de actorcillo de cuarta, ha conseguido cumplir con su objetivo: mantener a su electorado indignado ante la posibilidad de que el PP gane las elecciones. Es decir, fomentar la participación. Que es más importante que no quieran que gobiernen los populares que les guste Zapatero. Así de sencillo. El voto como reacción. Y el PP, que ha jugado, y lleva haciéndolo largo tiempo, a desmovilizar, ha fracaso estrepitosamente. Por tanto, enorme éxito de Rajoy que se ha podido lucir como parlamentario en muchos tramos del debate, pero que no ha sido capaz de desmontar la estrategia socialista de darle la cuerda al ahorcado.

En seis días el resultado final. Aunque creo que sólo falta por saber el número de escaños que sacará cada partido.

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publicado por Øttinger a las 12:49 AM | Enlace permanente |


6 Postilla (s):


A las9:16 AM, marzo 04, 2008, Blogger Mycroft

Ya lo decía yo: Sus intervenciones, sus mítines, sus propuestas, en ambos casos, necesitan del contrario: Están vacíos, son mediocres, y necesitan el reflejo del contrario: sin el otro, sin el enemigo, sin el mal, sin la amenaza, sin la acusación pactada, sin su otra mitad, no son nada. Se definen por oposición.
Por cierto, no esperaba una escenificación y una oratoria tan pobres, una falta de ideas y de carisma, de ritmo, de charme...Mucho más aburrido esta vez, un mero apéndice.

 

A las10:32 AM, marzo 04, 2008, Blogger el_situacionista

Podríamos hacer dos cosas en la próxima legislatura. Bien hacer que los debates en el Congreso se realicen en horario prime time como estos debates. O bien dejarlo todo como está y que en las próximas campañas se conecten vía videoconferencia los mítines de ambos para que así puedan discutir. Lo digo porque ambos programas de la Academia de Televisión -ese ente- han sido mítines electorales. De debate, ná de ná. De propuestas, ná de ná. Sólo lo púramente emocional y glutural. Una pena, vamos.

Me gustó mucho más el debate catalán, en TV3, con todos los candidatos de aquéllos partidos que tienen representantes en el Congreso. O lo que es lo mismo, todos a por la Carme, que está coja y desorientada. Una carnicería mucho más entretenida, dónde va a parar.

 

A las1:23 PM, marzo 04, 2008, Blogger canichu

que conste que tras el debate me interesaba bastante leer este blog por su experiencia en politología. Es más, para poder comentarlo en lugar de ir a un ciber estoy metido de incógnito en mi exfacultad de filosofía y letras. Y aún más, menos mal que lo he hecho, porque he visto que el problema cuando se bloquea la opción de colocar comentario se desbloquea si al pinchar con el ratón se teclea a la vez ctrl. No sé por qué, pero es la solución que me han dado y funciona.

Bueno, vamos al tajo. Yo creo que en el debate rajoy se ha visto acorralado en algunos momentos y ha usado de lenguaje compechano para atraer en cierto modo a la gente corriente (no es normal que en un debate un aspirante a presidente use tanto expresiones de calle, y terminacioes en -ao, en lugar de -ado, por ejemplo no decía "complicado", sino "complicao", y así durante todas las horas del debate). Esto puee ser una tontería, pues sí. Pero al margen de eso, creo que sí se ha visto acorralado en varios momentos por un acoso y derribo de Zapatero basado en lo que tú apuntas. Para mí lo más lamentable ha sido que el debate ha sido una pelea entre ellos y en todo caso la lectura de sus propuestas escritas en las cartas electorales que nos mandan a casa. Por tanto: creo que se ha perdido la oportunidad de ver un debate de verdad. Hubiera sido mejor que hablaran en un diálogo abierto, y sin broncas, de cómo ven las cosas y de qué harían ellos pero con razonamientos, no con lecturas de papelitos. Porque es dejando al aire a alguien para que hable como se descubre si tiene o no tiene las cosas claras y si convence o no convence. Para mí el debate fue un fracaso. Fue más de lo mismo de hoy toca pelearse como cada día. No hubo política, hubo la pelea personal de estos dos líderes abierta desde hace 4 años. Me recordaban a Maura y Canalejas, cuando a partir de unas elecciones ganó el que no se esperaba (pese al caciquismo) a costa de unos incidentes graves que hubo en España. A partir de entonces los brillantes discursos de Maura, conservador, se transformaron en ataques personales a los liberales y en consecuencia los de los liberales pasaron a ser lo mismo. Pues esa sensación triste me ha dado el espectáculo de ayer (el primero sólo lo oí en la radio, no lo vi en la tele, como ayer).

Ah, y el bipartidismo en el que cada vez se sumerje más este Estado no me gusta.

Un saludico, ottinger.

 

A las11:09 AM, marzo 05, 2008, Blogger Harry Reddish

me reafirmo en mis 13, VOTO NULO, por caridad!!! nefastos los dos, absurdo el presidente y patético el adversario. Lo del retorno de la niña, sobró

Solá dimisión, que contraten a Ottinger!!!

 

A las11:42 AM, marzo 05, 2008, Anonymous Por la tangente

Acabo de enlazar tu blog en el mío en una entrada sobre los lemas electorales y los riesgos de plagio o "intertextualización". Ahora le toma a Obama con la canción de los dibujos animados de Bob el constructor. Por cierto, me ha resultado todo un descubrimiento tu blog.
http://blogs.lavozdegalicia.es/carlosagullo/

Un saludo desde Galicia

 

A las11:54 PM, marzo 06, 2008, Blogger Øttinger

mycrof, los candidatos son meras pegatinas, mucho colorín que se queda pegado y poco contenido más allá de una frase con gancho.

canichu, me alegro enormemente leerte en este blog. Por fin has encontrado la manera de luchar contra el complot de blogger que te impedia comentarme.

Creo que establecer el más mínimo paralelismo entre la situación actual y la de Marua-Canalejas, es de una generosidad pasmosa.

harry, amigo mío, a mi que me contrate la Clinton para lo que le queda de campaña, te vienes conmigo por supuesto, y verás como llegamos a la Casa Blanca.

por la tangente, bienvenido y gracias.

 
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