17 abril, 2006
Persuasión institucional (I)
Serie de entradas centrada en la historia de la persuasión institucional en los Estados Unidos a través de diversos conflictos.
La Comisión Creel

Durante la Primera Guerra Mundial, Wilson fue elegido como presidente de los Estados Unidos de Norteamérica gracias al empleo de uno de los eslóganes más pacifistas que se han formulado en una campaña electoral: “Paz sin victoria”. Este mensaje tuvo un enorme respaldo en la sociedad estadounidense, pacifista y alejada un conflicto mundial que era percibido como netamente europeo. Sin embargo, el nuevo presidente era consciente de la importancia expansionista que tenía la intervención de su país en el conflicto armado. La contradicción entre el programa político con el que ganó las elecciones Wilson, esencialmente no belicista, con los auténticos deseos la Casa Blanca se resolvió con la clara intención de convencer a los ciudadanos de la conveniencia de la intervención armada en la ofensiva.

Para persuadir a los ciudadanos de la intervención, y que éstos a su vez convencieran a su gobierno de lo adecuado de participar en la Gran Guerra, se creó el Comité de Información Pública (CIP). Más conocido como la Comisión Creel al adoptar el nombre de la persona que se encontraba al frente de la misma, George Creel, se constituyó como una agencia independiente, aunque en sintonía con las directrices de la Casa Blanca (de hecho, formaba parte de la misma el Secretario de Estado). Su principal objetivo era establecer una perfecta sintonía entre lo que el gobierno hacía y lo que los ciudadanos demandaban.

Podemos afirmar que nos encontramos ante una de las maquinarias más efectivas de propaganda institucional. En pocos meses, por medio del envío masivo de propaganda, manipulación de los medios, recorte de las noticias que llegaban del frente y otras acciones en este sentido, consiguieron que la población estadounidense creyese que el enemigo alemán acechaba la frontera americana. Los carteles propagandísticos llenos de simbolismo contribuyeron enormemente al éxito de la empresa, pero fue Hollywood el principal baluarte del CIP. Con películas como “The Kaiser, the Beast of Berlin” o “To Hell with the Kaiser!”, de escasa calidad cinematográfica pero gran valor propagandístico, se mostró a la población la amenaza alemana. Además, se repartieron folletos alertando a la población sobre la existencia de espías alemanes y pidiendo su colaboración para detectar cualquier amenaza a la seguridad nacional.

La histeria no tardó en cundir entre la población y la marginación a la población de origen germánico se hizo patente. Fue en este período de tiempo en el que se fundaron asociaciones tan ilustres y de un marcado carácter patrio como la American Protective League que se dedicó a campañas públicas de búsqueda de elementos subversivos en la sociedad (trabajando conjuntamente con el Departamento de Investigación, que se transformaría en lo que hoy conocemos como FBI) y a encabezar, junto a otras organizaciones, una corriente que animaba a la defensa nacional de los Estados Unidos.

En unos pocos meses, por medio de la manipulación gubernamental, la población de los Estados Unidos pasó de un pacifismo aislacionista a un intervencionismo beligerante, coincidiendo una inmensa mayoría, con la casi ausencia de críticas, con la participación en el conflicto mundial y la aniquilación del (nuevo) enemigo alemán.

La vida del comité no se extendió más allá del año 1919.

[Próxima entrega “El sargento York”]

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publicado por Øttinger a las 6:34 PM | Enlace permanente |


2 Postilla (s):


A las9:39 PM, marzo 23, 2008, Anonymous Anónimo

La Historia se repite en América Latina, en la ciudad de Santa Cruz BOLIVIA.
Una nueva versión de la Comisiòn Creel presidida por un señor de apellido Marinkovic en complicidad con los principales medios de comunicaciòn en Santa Cruz, especialmente los televisivos,manipulan segundo a segundo y justifican su posición de beligerancia contra los originarios de Bolivia.

 

A las9:46 PM, marzo 23, 2008, Anonymous Luis Ignacio

Para que no se considere que la opinión no tiene autoría, le decimos al Señor Marinckovic, que podemos sostener un debate en el sentido que nosotros consideramos
que es el líder de esta nueva comisión Creel,versiòn América Latina.
Aceptamos participar en eventos en la misma ciudad de Santa Cruz, para demostrar antropológicamente
nuestro enfoque.
LUIS IGNACIO AQUIJE HERNANDEZ
periodistaperuano@hotmail.com

 
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